22 oct 2010

Háblame de ti


Háblame de ti. Háblame del miedo, de la fosa que se abre
en tu pecho al amanecer. Háblame de tu rostro arrasado
por lágrimas de fuego. Háblame de tus ojos fríos, duros,
secos como un susurro metálico. Háblame quizá de tus pies,
de las huellas horadadas por el viento. Háblame de tu espalda
reposada al abrigo del muro. Háblame de esos instantes de vida,
de ese esfuerzo gigantesco, de esa alegría que duele.
Háblame de tu voz apagada, mortecina como un bosque
de hojas cansadas. Háblame de tu pelo, esa hermosa maraña silenciosa.
Háblame de la cálida niebla de tus noches, de la tiranía de la necesidad,
de las víctimas de su mano dura. Háblame de tus perros vagabundos,
de la vasta superficie que deja el camino ya barrido.
Háblame despacio.
Con la tranquilidad que da
tener la horrible certeza
de que ya nada podrá destruirnos.

Alfonso J. Molino

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