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2 mar 2016

Vedder

Hay una voz que me lleva acompañando más de media vida. Pasa el tiempo y, de una manera o de otra, sigue estando fresca, a pesar de su oscura densidad. 

Aún me siguen interesando sus letras, que me tomo el tiempo en investigar, y me gusta encontrarme al azar con temas nuevos o rarezas que no conocía. 

A veces, tras escuchar interpretaciones como esta, pienso en la extraña compañía que nos ofrecen las cosas que amamos y en lo bueno que arrastra el talento de los demás. No sé si es suerte.

17 mar 2015

No duran para siempre los mejores


A pesar de su gesto en la foto, no, no era tipo desvalido. Este locutor de radio me ha enseñado más que la mitad de los maestros que he tenido en la vida. No es una exageración. Al menos me enseñó a amar el jazz, a deshacerme de mis prejuicios con respecto al mismo... Y eso se queda ahí. 

Hay gente que hace las cosas porque sí, sin esperar nada; trabajan o le echan tiempo a las cosas que le gustan y siento que se olvidan de dónde van a parar tantos "kilos" de esfuerzo. En días como hoy, se ve lo que han regado. Es una forma nimia, sin duda, de agradecimiento, pero conforta escribir unas palabras, muy pocas, de lo que uno siente ante la perdida de una voz tan familiar y tan cercana. 

¡Ay Cifu! No duran para siempre los mejores. Te echaré mucho de menos.

P.D.: Esta fue la última entrada en la tiramos de él. Echadle un ojo.
http://nueva-gomorra.blogspot.com.es/2011/03/wierba-and-schimdt-quintet.html

11 ene 2015

Hey Little Rich Boy


Ayub el Magnífico estaba fuera en el porche; su gran Karbala tatuado en el pecho podía leerse a kilómetros. Cuando nos vio llegar, corrió adentro a poner el Hey Little Rich Boy de los Sham 69. Después volvió a salir, sobrevoló las escaleras del porche y se lanzó encima del techo del coche de Jehangir para bailar sobre mi cabeza. Cuando salí del coche, me recibió con un placaje estilo plancha voladora. Estuvimos un rato revolcándonos por el césped delantero de la casa. Por experiencia, ya había aprendido a no vestir mis mejores galas cuando estaba con aquellos tipos.

- The Taqwacores, Michael Muhammad Knight (Ginger Ape Books & Films, 2014; página 45). 

3 sept 2014

Veraneando con Xenia Rubinos


Xenia Rubinos es una máquina. Yo no sé cuántas veces he escuchado esta canción y su concierto en KEXP. Tampoco sé si es la canción de mi verano... Sí sé que su batera lleva una camiseta de Guadalupe Plata y que el concierto de Guadalupe Plata ha sido el mejor que he visto en lo que va de año. ¡Y ese apellido! ¡Ese apellido!

29 jul 2013

Fanzines veraniegos y un poco de música


Uno tras otro, hemos doblado los 500 folios que componen los 100 números de un fanzine que pronto vamos a distribuir. Se llama COTARRO. Lo leo por encima y apunta bien, me gusta. Tiene un poco de todo (relato, poesía, historia, política, series y algunas secciones raras). Más de tres horas jugando con las cuartillas, doblando portadas, grapando cada ejemplar. Un esfuerzo suavizado por la música de Bonobo. Un esfuerzo que ha merecido la pena y que esperamos mostrar pronto en Nueva Gomorra.

22 jun 2013

1979



Hoy cumple años un amigo. Hace tiempo, mucho, que no le veo, y le echo de menos. En la distancia, le pincho un tema que seguramente le gustará mucho: 1979, de The Smashing Pumkins. En ese año nacimos los dos.

Resiste, nene, no van a poder contigo.

2 sept 2012

La belleza es una tabla de salvación


Gatillos quietos. Dadme una última oportunidad. Después, si no lo consigo, haced con vuestras vidas lo que queráis. Pero pinchad AQUÍ, mis queridísimos protosuicidas, pinchad, y luego os lo pensáis un par de veces... 

Lana del Rey al botiquín de primeros (y últimos) auxilios.

17 ago 2012

Ojos pegados



El último tema de eclecticismo, la lista de reproducción de la city, es este. La primera vez que escuché esta canción tenía los ojos pegados y una vecina le gritaba a su marido que por qué había llegado tan tarde... No suelo dormir con la radio puesta porque a veces tengo sueños que me persiguen durante todo el día y me hacen paracer idiota ante los demás. Pero ese día me levanté con la canción de esta familia y ya no hubo más sueño ni pesadillas ni preguntas ni recuerdos, solo espectación. Modelo de repuesta polar.

28 jul 2012

Sobre el bebop


El bebop revolucionó el jazz. Era diferente al swing en dos cosas. En primer lugar, lo interpretaban grupos pequeños en los que el batería y el bajo estaban equiparados musicalmente con los trompetistas y pianistas que tocaban los solos. En segundo lugar, el bebop era una música mucho más compleja. Ponía un énfasis mucho mayor en la interpretación de diferentes ritmos a la vez; era rápido y frenético, y la improvisación era parte de su esencia. El bebop era también una música democrática: requería una experta interacción entre los miembros del grupo, destacando a la vez las habilidades de los músicos individuales.

Los nombres que iniciaron la revolución del bebop incluyen a Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Max Roach y Thelonious Monk. En el jazz tradicional, los directores de los grupos de jazz procedían generalmente de familias de clase media, mientras que los pioneros del bebop y de todos los movimientos subsiguientes procedieron sobre todo de entornos de clase trabajadora.

- En John Coltrane, jazz, racismo y resistencia, de Martin Smith (El Viejo Topo, 2003). También hablamos de este libro en tr(a)nshistoria.

24 jun 2012

Nuevas palabras, viejas voces


Cierro los ojos. Hay una voz que me acompaña desde hace millones de años... Ahora la noto algo más grave, menos melosa, con más pasadas, pero es la misma voz. Sí, es él, me lo recordaste hace poco: el tipo que salía en aquel cuento que leíste con los ojos prendidos en llamas; también el que perdía las noches trabajando en aquella gasolinera del extrarradio y el mismo al que veías surfear a las seis de la mañana en aquella playa fría, en pleno invierno. El músico de las pupilas abisales y la sonrisa pícara, aquel que no pudiste imaginar de otra manera que no fuera viviendo. 

Vuelvo a él a cada tanto. Siempre me descubre una sonrisa... Qué extraño, ya no queda nada de aquella devastadora sensación, ese mareo. La madeja pareció desenliarse fácilmente. Su voz cambió, claro, y se nos pudo ver sonriendo cuando dejamos de buscarle las orejas del lobo. Después de aquello paz, luego celebración. Esa guitarra me lo vuelve a recordar... Como el personaje del cuento: no esperar nada y conseguirlo todo, solo preocuparse de saber estar presente. Solo por esta vez me pongo en la boca la palabra tranquilidad.

12 may 2012

Las cartas uruguayas


Sus cartas siguen llegando. Tiene el pelo corto y piensa en los 33. Sigue digitalizando libros antiguos en una vieja librería de Montevideo. Nos habla de sus miedos. Nos habla de sus ganas de seguir avanzando por su particular camino. Latinoamérica no se la ha comido. Ella nos enseña, la aprendiz de todo, la que nunca pierde la curiosidad, nos sigue enseñando siempre. Sus lecciones son modestas, aunque solo en apariencia. Cada uno tiene que ganar su mundo, y a pulso, por supuesto. Eso nos dice. Cuesta ser, pero la identidad no es todo. Los caminos se nos retuercen entre las muñecas. Guiños para todos en sus cartas. Si pudiéramos darle un abrazo, empujarla una vez más, rozarle el pelo y decirle claro, Julia, no pasa nada, estamos aquí, estaremos aquí siempre. Ella nos enseña el valor de la tela de araña. Estamos atrapados por el mapa de los afectos, pero bendita red... Sentir, compartir, amar y no engañarse... Sencilla receta para cocinarle un bofetón al capitalismo.

Te la regalamos... Sé cómo te ubica esta canción. Te pone en el sitio. Te calma. A mí también, a pesar de que mis fieras no las amanse ni el bueno de Ángel Cristo en sus mejores años.

Te echamos de menos, rubia.

2 abr 2012

Eres espectáculo


Reparo poco a poco los desperfectos de un presente fugaz, que parece caerse a trozos. El mundo, esto que pasa nos pasa por delante de las pantallas, agrietado y feo, cada vez más feo. De repente, metido ya en faena (bolsas en los ojos, cansancio acumulado, la sensación en los bolsillos de que los malos siempre ganan), una canción irrumpe... Para de llover. No sé cómo ha llegado hasta aquí. Y todo cambia, por supuesto, absolutamente todo. Se ilumina el pasillo de la oportunidad perdida.

No nos vamos a rendir. Él lo dice: todo sigue intacto. Eres espectáculo.

14 ene 2012

La biblioteca de Cristina, ese archipiélago







Siempre que visito las casas de amigos, de amigas, me ha interesado especialmente curiosear sus libros, música y nevera. Creo que son los tesoros ¿domésticos? que mejor los descubren.

Mi anfitrión en esta ciudad por la que dejarme perder y sorprender me propone jugar, mostrando de alguna manera cómo soy a través de las estanterías (biblioteca me dice él).


Ordeno los libros por habitaciones, a veces estilos, y temas, así que casi todos los rincones de la casa tienen algún libro. En la cocina recetas; nuevas, viejas, de aquí y de allá, que me ayudan a recibir a mi gente alrededor de una mesa -la conversación viene sola- . En el estudio, profesión y militancia. Y en el salón arropada por novelas, cuentos y relatos (irónicos y mordaces algunos, contadores de nuestras miserias comunes los más) y por los poemas, en fondo rojinegro, que me acompañan de forma (casi) obsesiva hace algún tiempo.


Hago mías las palabras de Juan Cruz en estos versos,

"Miro mis libros

colocados con el orden
que a mí me falta".

Salud a la ciudadanía y gracias por acoger a esta viajera.

Cristina Vañó

- Desde Nueva Gomorra agradecemos la participación de Cristina en Puentes de papel, la aceptación del reto, y os animamos a que nos mandéis fotos de vuestras bibliotecas con un pequeño texto a propósito de las mismas (nueva.gomorra@gmail.com). Esos puentes nos unen, recordad.

20 dic 2011

París, Texas



Me gustaría contarte lo que veo, hablarte
de los hoteles abandonados apareciendo de la nada
en medio de la carretera como castillos solitarios
cuyos puentes levadizos hubieran sido
dinamitados hace tiempo. Me gustaría
contarte lo que veo pero es imposible
hallar un dolor que condescienda
a ser narrado. ¿Vale la pena entonces,
emprender tan largo viaje para ir de un extremo
a otro del silencio? También es imposible
callar por completo: sé que terminaré por llamarte,
como se llama a alguien cuando se está a oscuras,
sin el auxilio de la voz, un estremecimiento
semejante al de esas luciérnagas
que al chocar contra un parabrisas en la ruta,
se deshacen esparciendo una nube pequeña
de polvo y luz, y ésa ―quizás― es su idea
de un encuentro.

Este es un poema de Claudia Masín dedicado a París, Texas, esa maravilla de Win Wemders. El poema pertenece a su poemario Geología y también lo podéis leer en el segundo número de La rara.

29 nov 2011

Rimbaud and Verlaine



Sinceramente, no sé en qué etiqueta meter la entrada que toca hoy. Quizá esté a medio camino entre La caja de música y Cinémathèque, pero también muy cerca de Humanistas irredentos.

Quiero volver a hablar de los dos grandes: de Verlaine y de Rimbaud, es decir, de la pareja estrella de los 4 fantásticos (filólogos de Europa, historiadores de la literatura, leed Los escritores contra la Comuna). El caso es que quiero hablaros de ellos porque he visto una pelí, Vidas al límite, dirigida por Agnieszka Holland (de ella no os perdáis Europa, Europa), que va sobre la vida de ambos. Eso no me interesa especialmente, es decir, no me interesa su relación "sentimental", sino más bien sus vidas solas, por separado. Por ejemplo, me fascinan los últimos años de Rimbaud, perdido en las tripas de África como Kurtz, el héroe oscuro de El corazón de las tinieblas, ya sabéis, la obra maestra de Conrad. A decir verdad, quería ver esa película porque esperaba que aventurase una respuesta a la pregunta que siempre he querido resolver: ¿por qué Rimbaud dejó de escribir? Os dejo con la intriga...

Cierro con el tema Rimbaud and Verlaine, de The Juliets. Lo encontrado de casualidad y no está nada mal. ¡Buff!

20 nov 2011

Mañana será otro día (de la mano de Celan y Vaughan)



Tirado sobre la cama,
mecido por la voz de Sara Vaughan,
miro pasar las nubes.

Un libro de poemas. Tiempo libre.

No espero nada del día
y sin embargo
celebro esta amable reconciliación
con mi presente,
lejos ya
las pesadillas.

El jazz espanta los fantasmas.

Una nube rápida deja pasar la luz del sol.
Huele a café.
Chasqueo los dedos
con el espontáneo swing
de los que silban por los caminos
con su mundo a cuestas.

Es todo tan sencillo
de repente...

Siento como poco a poco
me va venciendo el sueño.
Pasaré al otro lado
con un poema de Celan
clavado en la retina.

Juan Cruz López

1 nov 2011

Desgana



La que tienes por la mañana y ves a tu vecina de enfrente, en pijama, ventilando la casa. Cantando. Piensas de qué estará contenta o si lo hace para espantar la tristeza a golpe de "si tu me dices ven, lo dejo todo", las veces que puede llegar a cantar esa canción, incluso la has visto emocionarse cantándola, llenársele los ojos de agua. Tú te pones la Velvet Underground con todo el volumen que es capaz de alcanzar, a ver si consigues ahuyentar la desgana y la sensación de vacío que se te ha alojado en algún punto entre entre tus rodillas y el principio de tu garganta. No lo consigues. Y no has aprendido a disimular lo suficiente como para encontrar fuerzas y salir a la calle a enfrentarte a todos los ojos que pasan por tu lado, te miren o no. Observas la nevera y encuentras un trozo de queso ya ligeramente invadido por los hongos. Queda pan. No hace falta salir. Otro día que te encierras, que abres las ventanas, te congelas de frío. Que comes sin ganas y luego vomitas. Y piensas que ojalá alguien te dedicara una canción como Sweet Jane y te la cantara a solas. Y se entendieran los desgarros de tu estómago, las palabras que pronuncias queriendo decir otras. Pero no existe la mágia si no dices las frases adecuadas...

De Galería de monstruos, Rakel Rodríguez.

26 sept 2011

El olor de la escalera a media noche



El olor de la escalera a media noche,
cuando subo despacio sin apoyar los dedos en la baranda,
hace que las cucarachas salten a bailar
cuando cierro la puerta.
Sobre sus baldosas pasos de tango a mi espalda.
Pero son las mías,
las cucarachas rancias con las que vivo,
las que abren sus alas al oír Sinnerman de Nina Simone
y se lanzan patas arriba como caldo de tomate que hierve en su olla.
Plomizo, mi dedo plomizo, apaga la radio
y ellas descansan en sus cavernas oscuras de miseria,
mientras yo lo hago en la mía.

Ángel Rodríguez