3 oct. 2009

Extracto de "Postpoesía. Hacia un nuevo paradigma", un ensayo de Agustín Fernández Mallo


4.2.1. Colisión nº2: Muerte del Autor: Falsacionismo

Elementos en juego
Podemos recordar los textos de Roland Barthes acerca de la muerte del autor, en los cuales se postula otra manera de entender una obra: es el lector quien construye el texto. En un momento dado, Barthes, hablando de un personaje que narra una novela, cita un fragmento de Sarrasine, de Balzac y se pregunta después: "¿... quién es el que ha hablado así? (...) Nunca jamás será posible averiguarlo, por la sencilla razón de que la escritura es la destrucción de toda voz, de todo origen. La escritura es ese lugar neutro, compuesto, oblicuo (...) donde acaba por perderse toda identidad, empezando por la propia identidad del cuerpo que escribe".
En otro momento, también Barthes señala que ya Mallarmé había puesto de manifiesto que la poesía y la crítica son la misma cosa, que la poesía es crítica del lenguaje y que la crítica del lenguaje es poesía, obra, ficción, en tanto no existe un metalenguaje que pueda hablar de la poesía. En otras palabras, sólo hay escritores, no literatos ni críticos; no hay objeto literario u obra literaria que criticar sino únicamente lenguaje, predicados ("El objeto de la poscrítica", Gregory Ulmer, en La posmodernidad, compilado por Hal Foster, Kairós, 2002). La muerte del autor lleva asociada una especie de anónima autoría de la obra que, como lector, cae en mis manos. 
Vista desde cierto punto de vista, la Muerte del Autor de Barthes llevada a sus últimas consecuencias toma cuerpo de manera ejemplarmente paradigmática en las ciencias duras, especialmente si se consideran como símbolo. Éstas, a los efectos, son virtualmente anónimas: no importa el autor (que, por otra parte, suele ser colectivo), sino únicamente la teoría final que le llega al lector para que éste no sólo la interprete, sino que la re-interprete a fin de extraer nuevas conclusiones, teorías, predicciones, etc. En este sentido la ciencia tiene mucho que ver con la poesía, en la que no importa el autor sino el estado que en ella recrea a cada lectura el receptor.

2 comentarios:

nueva gomorra dijo...

Mientras tomamos impulso, cogemos aliento y hacemos acopio de fuerzas o de grandeza (?) ( intensísima nos está resultando la lectura de este gran ensayo de Agustín Fernández Mallo) les dejamos con un extracto sobre la muerte del autor. Habrá también que releer a Roland Barthes de paso, pero sobre todo, por ahora: "Postpoesía. Hacia un nuevo paradigma".

En breve, algún postpoema y la tan esperada reseña de "Postpoesía".

Brambrombín -NG-

tr(a)nshistoria dijo...

Otro a la mochila. La disolución del autor y la autoría colectiva. El ejemplo de las ciencias duras y los territorios de frontera. El lado oscuro del huevo frito del índice.