23 sept. 2009

El enamorado de la Osa Mayor, de Sergius Piasecki


Intuyo que es muy poco probable encontrar a alguien que sin haber leído apenas sea capaz de discernir un texto literario de un papel escrito, a no ser que disfrute de un talento natural para la lectura. Quizá se decante, si decide leer, por uno de esos libros de primera estantería de centro comercial con una enorme espada en relieve en la portada y que invita a la lectura con el mensaje de que ya son un millón las personas que lo han leído. Me parece que con la escritura ocurre algo parecido; por un lado nos encontramos los que sabemos que la m con la a es ma y reconocemos esta sílaba como tal, y por otro los que son capaces de configurar otras vidas, otros paraísos a base de letras. Aunque la mayoría de los que escriben, y las que escriben, han ido aprendiendo y depurando el oficio con el tiempo, podemos encontrar en la literatura obras que han salido de la pluma o del teclado de personas de escasa formación, lecturas y escrituras pero de mucho talento. Este parece ser el caso de Serguis Piasecki, un polaco que ha sido muchas cosas en la vida y escritor de una sola obra, (¿un Bartleby?).

El enamorado de la Osa Mayor (Acantilado, 2006) es una novela de aventuras de entretenida lectura en la que Piasecki cuenta sus avatares como contrabandista por la frontera polaco-rusa, pero pausando el trayecto para detenerse en las gotas de rocío, en la hojas que tapizan el suelo o en el sol que los delata: “Sonrío a las estrellas y tengo la sensación de que ellas también me sonríen a mí con unos ojos preciosos y radiantes”.

Recuerdo especialmente placentero el verano de 2007 porque dediqué parte de sus sofocantes tardes a leer este libro.

5 comentarios:

nueva gomorra dijo...

Detrás de esta reseña está nuestro buen amigo Matías Gámez, al que le agradecemos que siga con nosotros.

KUBAN dijo...

Escribir es un don que también se aprende. Gracias por este maravilloso sitio. Un abrazo.

tr(a)nshistoria dijo...

Es interesando la línea editorial de Acantilado.

Jorge dijo...

Los relatos de primera mano,cuando son escritos con la sinceridad del escritor que poco pretende y mucho vive, fuma y folla logran un efecto metafísico sobre el lector...

El relato "Animales hasta en la sopa" de Charles Bukowski ilustra esto perfectamente.

Matías dijo...

Al poco tiempo de escribir esta reseña, o lo que sea esto, descubrí que esta no es la única novela de Piasecki. Lo saco pues de la extensa colección de Bartlebys.

Un saludo.