12 jun. 2009

La Potestad, Eduardo Pavlovsky



Acabo de salir de la tormenta de La Potestad, un psicodrama [1] de Eduardo Pavlovsky (médico y dramaturgo argentino nacido en 1933), representada en el marco del V Festival Internacional de Teatro Alternativo Jaén Subterránea del TEATRO XTREMO.


La Potestad trata las desapariciones en Argentina. Se trata de una obra teatral de denuncia de la injusticia y las atrocidades cometidas en la Argentina dictatorial, una puesta en claro de la historia, una revancha histórica literaria porque, como decía hace poco el chileno Luis Sepúlveda en una entrevista en la revista Mercurio, la literatura tiene el poder de enmendarle la plana a la realidad, de confrontar la historia a una justicia literaria sin censuras que acaba poniendo a los asesinos en su lugar.


Todo el peso de la obra recae en un único actor, en este caso Hugo Kogan, una especie de Brujo argentino que nos ha tenido con el corazón en el puño durante apenas una hora. El protagonista de la historia narra como desaparecen a su hija Adriana sin que ni él ni su mujer puedan hacer nada para impedirlo. Y es que de eso se trata, de la impotencia de un pueblo, de la soledad de las familias de los desaparecidos, del abandono de la sociedad ante la tragedia, de la locura que esto provoca en los que quedan, del miedo, sobre todo del miedo, y de la deshumanización ante el terror de saber que nadie está a salvo. Asimismo, como apunta una compañera en las reflexiones, Pavlovsky hace un intento arriesgado por humanizar la figura del torturador , un hombre al fin y al cabo, y hacia el final se establece una frágil línea entre la figura del torturador y de la víctima, conflicto ético que queda inquietantemente abierto.


En cuanto al único actor de La Potestad, el argentino Hugo Kogan maneja con destreza todo tipo de registros dramáticos, capaz de la carcajada y el sobrecogimiento más extremos, además de mantener muy bien la tensión de la obra.


Al final el protagonista queda solo, completamente solo, su mujer enloquecida y su hija desaparecida, la muerte planeando como una sombra en la negra sala del TEATRO XTREMO, las ropas manchadas de la sangre del pueblo argentino, una sangre irrecobrable, inenarrable.


Se han apagado las luces y el aplauso ha sonado atronador, interminable. Y es que el público no solo aplaudía la obra y a Hugo, el combate de las palmas ha sido un profundo homenaje al pueblo argentino, nuestro abrazo dolorido, la indignación y la rabia, sobre todo la rabia con la que me he vuelto corriendo a casa, enloquecida, por las calles desiertas.


Si no habéis tenido ocasión de verla hoy, tenéis una cita mañana a las 22:00 en el TEATRO XTREMO , http://www.teatroxtremo.com/sala.htm. No os la perdáis.



[1] El psicodrama es una técnica de psicoterapia inspirada en el teatro de improvisación que confronta al paciente, a través de un escenario, con sus miedos y problemas.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que lo mejor de esta obra es que te muestra el lado humano del terror, hace que el público sienta compasión por "el malo", por "el torturador" (lo es y el texto no lo esconde). Y como nos impide tener las cosas claritas y bien delimitadas, nos produce cierta incomodidad moral. Ah, el actor es Kogan. Yo también os aconsejo que la veáis.

Yolanda

Anónimo dijo...

Pues muy bien por la gente de Teatro Xtremo, que tiene un mérito increíble. Sí señor.

Juan -NG-

Bram dijo...

Llevas razón Yolanda, la cosa está en que Pavlovsky, en un principio, presenta al torturador tan solo como víctima, el público se familiariza con él, empatiza y, de alguna manera, se queda con esa idea, así más tarde, cuando nos presenta el otro rostro, el del "verdugo" indirecto, el de cómplice del terror hay como una resistencia a condenarlo porque no se trata de un personaje plano.



Bram Stoker -NG-

Anónimo dijo...

Perdonad mi insistencia teatral, pero creo que merece la pena:

19 de junio, viernes, en Maracena, a la 20:00 h, Salón de actos de la Casa de Cultura:

se representa “NN12 (Nomen nescio)”, es una obra de Gracia Morales y la pone en escena su compañía de Granada: Remiendo teatro. En ella se da voz a aquellos que el poder acalla y hace desaparecer.

http://www.nn12.es/

Yolanda