7 nov. 2009

En un bar, después de un concierto de Andrés Calamaro

-La virgen que conciertazo (¡premio!, avance: uno, dos...). Lo que te has perdido, el puto viejuno cantando canciones del Salmón sin parar, de las que no se sabe nadie (¡premio!).

-Camarero, por favor, póngame otro café con leche en vaso de caña y cámbieme estos diez euros para la máquina. ¿Qué decíais?

-Pues eso, que la peña se ha puesto a hacer el rollo barra brava en la canción de Los chicos y eso te hubiera gustado.

-Ya pero es que ya me han tocado mil pesetas, bueno, seis euros, y la gente del bar es de puta madre.

-Pero si no hay nada más que policias...

-Bueno, algo malo tenían que tener (avance: uno, dos, tres...). Espera, espera, espera... ¡Ole ahí! (¡premio!). ¡Camarero, póngase también... (¿qué queréis, calamares no?) dos cervezas y un plato de jamón!

-Al próximo te vienes, que cualquier día de estos se encierra y ya no vuelve a cantar.

-¡Toooooooooooooooooooooooma! (¡premio!). Me encantan las tragaperras de finales del siglo XX.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

yo lo vi en cordoba, conciertazo también con buena borrachera de cerveza. Si hay algo que me guste más que las tragaperras del s.xx son las perras del xix.jejeje
curro jimenez melero

nueva gomorra dijo...

Yo también a favor de lo decimonónico.

Un tal Lucas