4 nov. 2009

El clan de los parricidas, de Ambrose Bierce


En junio de 1872, una mañana temprano, asesiné a mi padre, acto que me produjo una tremenda impresión. Fue antes de mi boda, cuando aún vivía en Wisconsin con mi familia. Estábamos mi padre y yo en la biblioteca de casa repartiéndonos el producto de un robo que habíamos cometido aquella noche. Se trataba, en su mayor parte, de enseres domnésticos, y la tarea de dividirlos equitativamente se presentaba difícil. Al principio nos entendimos muy bien sobre el reparto de las servilletas, toallas y cosas así, e incluso el reparto que hicimos de la plata fue bastante justo; pero cuando le tocó el turno a una caja de música, vimos que era muy problemático dividirla entre dos sin que esta división diera mucho resto. Aquella caja fue la que ocasionó el desastre y la desgracia de mi familia: si no la hubiéramos robado, mi padre aún estaría vivo.

3 comentarios:

nueva gomorra dijo...

Ambrose Bierce es un temazo. Su libro Cuentos de soldados y civiles es uno de los mejores libros de relatos que he leído. Su obra más conocida es El diccionario del diablo, pero El Club de los parricidas,esta recopilación de historias macabras que acabo de terminar, me parece un muy buen libro (más allá del género).

Bierce desapareció en México enrolado en el ejército de Pancho Villa... Casi nada.

nueva gomorra dijo...

Me gusta el "despegue" con el que habla de las cosas, quiero decir, del asesinato de su padre, como si hubiera sido otro... un autre profondement impressioné...

Cola de reproducción(?), mnmnmn, va a ser que sí.

Bram -NG-

mientastanto dijo...

gran libro sin duda, lo tenía olvidado, tendré que volver a echarle un vistazo