4 sept. 2009

Peleando a la contra, de Charles Bukowski


AIRE Y LUZ Y TIEMPO Y ESPACIO

ya sabes, la familia, el trabajo,
siempre ha habido algo
en mi camino
pero ahora
he vendido mi casa, he encontrado este
sitio, un estudio grande, tienes que ver qué espacio y
qué luz.
por primera vez en mi vida voy a tener un sitio y tiempo para
crear.

no, hijo, si vas a crear
crearás aunque trabajes
16 horas diarias en una mina de carbón
o
crearás en un cuarto pequeño con 3 niños
mientras no cobras más que
el paro.
crearás como parte de tu mente y de tu
cuerpo
destrozados.
crearás ciego
mutilado
demente,
crearás con un gato subiéndote por la
espalda mientras
la ciudad entera se estremece ante un terremoto, un bombardeo,
una inundación, un incendio.

hijo, aire y luz y tiempo y espacio
no tienen nada que ver con la creación
y no crean nada
más que, quizá, una vida más larga para
encontrar nuevas
excusas para no hacerlo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

ese poema es de mr. buko?? o es de alguno de nosotros, o vosotros... los poetas muertos perennes... voy a dormir, ya es hora...

un beso, habrá que leerlo...

nueva gomorra dijo...

¡Qué tipo tan certero este Chinasky!

Hay por ahí una peli de un director noruego, Bent Hamer, basada en la vida de Bukowski ("Factótum"), que bien merece un visionado. Les dejo el link del trailer, para que vayan ustedes haciéndose una idea del tipo de individuo al que nos enfrentamos:
http://www.youtube.com/watch?v=7QXMybzPJRc
aunque claro, nada como leerlo.

Por cierto, sepan ustedes que si bien no tenemos himnos en la ciudad, sí que hay unas palabras de Bukowski que repetimos con cierta frecuencia (¿asiduidad?)), como para que no se nos olviden:

Si vas a intentarlo, que sea hasta el final.

Bramster -NG-

KUBAN dijo...

Gracias por la poesía alimento y lenguaje del alma.

tr(a)nshistoria dijo...

El bueno de Hank está aquí que se sale... Muy bueno, sí señor.

nueva gomorra dijo...

LA COLECCIÓN ERRANTE 18/100

Crearás,
claro que crearás,
con un gato
subiéndo por tu espalda
(Bukowski dixit)
o bajo un puente,
como diría Bolaño,
con tu hijo en las rodillas,
a la luz del último rayo de sol
que caiga sobre la tierra.