21 sept. 2009

Contra el miedo, un poema de Manuel Ruiz Torres

Hay una línea de autobuses
que llega al final de Harlem.
Es sólo ida.
Obligan a bajar a los pasajeros
en un lugar
donde el río recupera su precipicio.
Si quieres conocer un infierno, ve allí.
Yo me equivoqué
una única vez.
(No lo lamento. Para qué)
Me he bajado solo.
No soy negro ni viví nunca en un lugar semejante.
Mi pobreza es otra.
Distinta la resignación con la que abandono
el vehículo,
miro al conductor implorando
me acepte el billete de regreso,
me ahorre
conocer este sitio tan parecido a abandonarse,
a darse por perdido.
Él nació allí, algunas calles antes.
No me conoce. No tiene por qué.
Aún así, tiene un gesto dulce conmigo
y, como quien echa una tabla
entre los remolinos del río,
me da una dirección
alejándose unas manzanas hacia el Este,
donde otro autobús
devuelve insensatos
al plácido, y oscuro, y triste lugar
de donde vengo.

2 comentarios:

nueva gomorra dijo...

Si uno recita con un pedazo de poeta como Manuel, se siente un privilegiado. Si además ese poeta es una buena persona, al margen de estridencias, un poeta que seguro que se mueve por la vida con la misma elegancia con la que pasea su mano por la página en blanco, uno ya no es que se sienta un privilegiado, sino que redunda una vez más en la idea de que aún hay gente que resiste, a todo.

Manolo, muchas gracias.

Kuan -NG-

nueva gomorra dijo...

Gran poema, Manuel.
Un verdadero placer haber conocido a un tipo así, sin duda pertenece a la Generación de los Poetas Elegantes, una generación aún por estudiar... pero todo se andará.

La poesía y los pequeños infiernos urbanos...podría ser un buen título para una ¿poco probable? antología en la que quién sabe si no se nos ocurriría también incluir a Rimbaud y a Baudelaire junto a Manuel.

Gracias, Manolo
Bramina Stoker