18 jul. 2009

Lo veíamos como un mandala...

2 comentarios:

Bram dijo...

Yo creo recordar ese mandala y esa chambre, esa especie de aspiración todopoderosa e infinita.

También ese otro de Cortázar... un mandala cuyo centro inaccesible e innombrable contiene el más hermoso de los secretos...


Bram -NG-

Anónimo dijo...

esa chambre era genial! siempre me quedaba durmiendo en el sofá y tenía un dolor de espalda permanente, que no me abandonó durante ee año y pico, porque no sé cuántos libros leí allí... aquel mandala luego se convirtió en una especie de puzzle que al finalizarse recompuso el mapa del desastre, del desastre real

juan -NG-