16 jun. 2009

Los ciudadanos


Los ciudadanos de las ciudades pasean entre charcos
con sus soliloquios de huellas delebles.
Entran y miran luces con felicidades de pupilas dilatadas
como absortos en la grandeza de los neones.
Los habitantes ya habitan,
los engañados no engañan.
La proeza del verso no es más que la inmundicia del absurdo,
el estercolero de letras donde metes la jodida cabeza
cada vez que vomitas
para no salpicar al resto.
Luego,
te limpias bien la boca, no vayas a tener restos de tinta.
Sales a pasear, mirando letreros fucsias
intentando pensar en otra cosa.
Ángel Rodríguez López

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Esperamos verte pronto en otro recital

Ines dijo...

Hola!!
Llegué casualmente a tu blog y me ha gustado... tus reseñas motivan a leer, se intuye que te gusta lo que haces... :)
Si puedes visítame, me gustaría que leas lo que escribo y me des tu opinión.

Besos

I.
Historias eróticas

nueva gomorra dijo...

Somos muchos, Inés!

Ines dijo...

Muchas gracias por las visitas y comentarios (uds... múltiples gomorrinos que desconocía eran). Que gusto saber que nos visitaremos mutuamente.

Besos

Inés
Historias eróticas

john table dijo...

buena musica la del texto "los cuidanos"..
cuantos sois?? por cierto....
saludos desde canarias del señor john table.

Anónimo dijo...

saludos john, un placer que te pases por aquí, en principio éramos cinco pero nuestra plebs va engordando como puerco, tu blog está muy bien sigue dándole ahí...

De LaRogne (N.G.)

Linda Durán dijo...

Bravo, Ángel.
Yo prefiero dejarme los restos de la tinta en la boca, me gusta que chorree por las noches, cuando el calor es insoportable y ni siquiera el vino puede con nosotros.

"la proeza del verso no es más que la inmundicia del absurdo" es un verso certero.

Danos más.

Linda Durán -NG-