21 sept. 2016

Somos


SOMOS

Somos
los que profieren la blasfemia
en el silencio perfumado del templo
a la hora tozuda del crepúsculo.

Somos
los que no se descubren la cabeza
ni hincan la rodilla al pie de las escalinatas
temblorosas de la mañana.

Somos
los que no piden compasión y sí piden cuentas,
la piedra del escándalo
en medio del camino ancho y recto que atraviesa la
                                                llanura sin horizonte.

Somos
los que vuelven y se plantan, y miran a los ojos
mientras con el pie trazan en el suelo la raya definitiva.

Somos
los que dicen NO como una afirmación hacia adelante.

Somos
aquí y ahora.

- De vivos es nuestro juego, Conrado Santamaría (Ruleta Rusa Ediciones. Madrid: 2015).

19 sept. 2016

Nuestros poetas: Sergio R. Franco #NegraFlama


Hace mucho, mucho tiempo que no posteábamos nada en esta etiqueta, Negra flama: poesía antagonista en estado español, pero la retomamos con gusto. Hoy hablamos de Sergio R. Franco, poeta malagueño que actualmente reside en Jaén, coorganizador del ciclo de recitales La Caja de Lot y amigo de esta casa. Poeta libérrimo donde los haya, su voz desobediente no atiende a los dictados de los distintos contendientes que libran la guerra de banderías en la que parece haberse convertido la poesía contemporánea. Este poema, que se incluye en la antología, pertenece a uno de sus mejores poemarios: El espanto, modo de empleo (Lúces de Gálibo. Málaga: 2010). 

vosotros no lo sabéis
pero os lo podría perdonar todo
vuestro egoísmo implacable
vuestra ignorancia absoluta
vuestra inconstancia al amar
la cobardía de todos vuestros actos
la debilidad con que afrontáis
la desventura o la afectación
con que fingís vuestra estima
devoción o ternura
la mediocridad de vuestros logros
la displicencia de vuestros gestos
el asco que causa vuestra envidia
la lástima que inspiran vuestros sueños
os podría perdonar todo esto
si no os parecierais tanto a mí

14 sept. 2016

'Diecisiete', un poema de Guita Jr.

Mark Rothko, Sin título (naranja y amarillo), 1956
DIECISIETE

la ceniza húmeda de rocío al amanecer la brisa leve
la sed de las plantas pide lluvia la misma lluvia el tiempo
la sensación de los cuerpos mojados las fuerzas renovadas

érase una vez en torno a la hoguera
¿el regreso del hijo pródigo?

la indudable certeza de un día pleno de luz y sudor
la esperanza despuntando    luz     mucha luz bajo el cielo
la aurora deshaciendo la añoranza que trenzo que destrenzo

- Los aromas esenciales, Guita Jr. (Baile del Sol. Tenerife: 2009)

12 sept. 2016

Otoño alemán


Un día, en el Ruhr, después de haber llovido durante mucho tiempo y después de que los panaderos llevan ya dos días sin pan, me encuentro con un joven escritor alemán, uno de esos que debutaron durante la guerra pero que no han perdido personalmente ninguna guerra debido a sus reservas espirituales. Ha podido obtener, prestado, un lujoso chalet situado en medio de un bosque, y unos cuantos kilómetros de árboles de hoja rojiza lo separan de la más brutal miseria de un Ruhr en ruinas. Es extraño salir de una de las minas del Ruhr en cuyo fondo un minero desesperado, cuyos ojos inyectados de sangre contrastan con el rostro negro, se quitó sus zapatos rotos para mostrarme que no llevaba calcetines, y encontrarme de nuevo, sin transición, en este idilio otoñal donde el hambre y el frío han sido cultivados hasta el punto de adquirir un carácter ritual. Es una experiencia espantosa el solo hecho de ver un jardín no devastado, en esta Alemania sin libros donde un libro es tan raro que uno se acerca a él con devoción solo porque es un libro.

Otoño alemán, Stig Dagerman (Octaedro. Barcelona: 2001).

11 sept. 2016

Una familia de árboles

Jules Renard (1864-1910)
Los encuentro después de haber atravesado una llanura caldeada por el sol.

Por causa del ruido no habitan a la orilla del camino. Viven en los campos incultos, junto a una fuente que solo conocen los pájaros.

Parecen impenetrables, desde lejos. Apenas me aproximo, sus troneos se desenlazan. Me reciben prudentemente. Puedo reposar ahí, refrescarme; pero adivino que me observan con desconfianza.

Viven en familia, los más viejos en medio y los pequeños, aquellos cuyas primeras hojas acaban de nacer, un poco diseminados pero sin apartarse nunca.

Su muerte es prolongada y conservan a sus muertos en pie, hasta que caen hechos polvo.

Se acarician con sus largas ramas, para asegurarse de que todos están allí, como los ciegos. Gesticulan coléricos si el viento se insufla para arrancarlos. Pero entre ellos no hay ninguna disputa. Si murmuran, lo hacen de acuerdo.

Los tengo por mi verdadera familia. Pronto olvidaré a la otra. Me adoptarán poco a poco estos árboles y, para merecerlo, aprendo lo que es necesario saber:

Ya sé mirar las nubes que pasan.

Sé quedarme en mi lugar.

Y casi ya sé callarme.

- En La linterna sorda, de Jules Renard (Baile del Sol. Tenerife: 2011.

8 sept. 2016

Siempre amanece


SIEMPRE AMANECE

Todo muere en el oeste.

Como el sol


    y tú.

Justo al otro lado
de nuevo sOy
naciente.

Juan Cruz López

6 sept. 2016

Los aromas esenciales


DIECINUEVE

no te traigo hoy un ramo de flores por abrir
sino en estas manos la espuma de los mares que he rasgado
el yodo de las costas que recorrí de las costas que doblé
te llevaré conmigo al desierto nosotros seremos el oasis
contentémonos con nosotros podemos en fin amar la tierra

¿alimentar nuestros deseos?
¿repartir por todos la dignidad?

como la brisa no iremos solos nos pueblan muchos anhelos
llevaremos pájaros palomas el susurro de noches oscuras
amaremos la luna el sol y las piedras las profusas veleidades

- Los aromas esenciales, Guita Jr. (Baile del Sol. Tenerife: 2009)

5 sept. 2016

Algunos poemas de El nombre de los hombres en la revista Viento Sur

Antonio Crespo, que coordina la sección literaria de la revista Viento Sur, tuvo a bien pedirme unos poemas de El nombre de los hombres para el último número de esa publicación, que salió hace unas semanas. Son estos.

Al margen de eso, la revista también tiene bastantes artículos interesantes de análisis político local, relaciones internacionales, memoria histórica, movimientos sociales, etc. 

4 sept. 2016

Caídos del suelo

De repente, hay un momento en la vida en que te das cuenta de que ya nada es como antes. Que todo es lejano, distinto y ambiguo. Que esa vida, de la que sin darte cuenta ni haberlo pretendido formas parte, pasa a tu alrededor con un desánimo velado de incertidumbre y nostalgia de otros años con menos años. Esa presunta existencia, en ocasiones propia y casi siempre ajena, sin contar contigo, se ha convertido en algo paralelo, prestado y familiarmente desconocido. Los días son una sucesión de días fugaces y las noches son una sucesión de noches que se congelan en tus párpados y se enhebran en tu piel, envolviendo tus miedos y negándote la tregua y las explicaciones que necesitas para entender quién es ese extraño que te escupe el espejo cada mañana. Enredado en esa niebla de desconsuelo que te rodea, acabas comprendiendo que esos asesinos del pasado, creadores de ansiedad y desertores de la pausa, no viven contigo, eres tú.

- Caídos del suelo, Ramón Betancor (Baile del Sol. Tenerife: 2013).

1 sept. 2016

Hablando de Carl Einstein

Reivindicar hoy en día la figura de Carl Einstein (1885-1940) es una actividad necesaria pero, cabe reconocerlo, doblemente peligrosa. Si por un lado sacar a la luz implica siempre sacar de contexto y exponer lo inédito a procesos de distorsión y desgaste, no menos arriesgado es considerar la Modernidad como una especie de vía de escape de sí misma, como un catalizador de actitudes, teorías y prácticas –así las de Einstein– que vendrían a superar sus propias carencias y que sin embargo la llamada Posmodernidad apenas ha tomado en cuenta, empeñada como está en servirse de una víctima chata y monocorde, es decir, de su modelo de Modernidad. En este sentido, el aura de originalidad que rodea a los llamados estudios visuales se atenúa considerablemente al cotejar su propuesta con la llevada a cabo por Einstein casi cien años atrás, motivo suficiente para ver en él a un precursor de corrientes que irrigan hoy el campo analítico de la imagen y a un pionero en la formulación de alternativas a la historiografía y la estética convencionales. Su espíritu cohesivo, su ansia desmitificadora o su voluntad de rescate de cuanto suele quedar en los márgenes del discurso hegemónico debieran ser valorados por quienes, en su calidad de inopinado antecesor, tanto le deben; solo por promover ese reconocimiento merece ya la pena desvelar la empresa einsteiniana, pero lo cierto es que da para más. Mucho más. 

- Carl Einstein o la historia casi imposible, José Mª de Luelmo (Piedra Papel Libros, Jaén:2016)