
POETAS ESCONDIDOS... Jordi Virallonga
Noche memorable
No hay que sentirse así de ruin
si ya aceptaste ser un buen canalla.
Mejor será creer en algún dios
y en la resurrección de la carne,
o aún mejor, oler las medias
dobladas del sillón, pegarse un tiro
y susurrar bajito, como entonces,
que dentro de un momento caerá,
será mía; que ya no hay más remedio.
Pon una silla en la puerta
No me acuses a mí de haber perdido,
además, ¿qué hay tras la derrota,
qué nombres, caras, miserias
hay tras la victoria?
¿Qué sabes de quien duerme a tu lado,
por qué no ha de matarte,
dónde reside su miedo y su grandeza?
Ve, mujer, y pon una silla en la puerta,
no quieras que llegue ese barco
que ha perdido la guerra.
Jordi Virallonga (Barcelona, 1955), catedrático de filología española en la Universidad de Barcelona, es presidente y cofundador del Aula de Poesía de Barcelona. A su primer libro de poemas, A la voz que me acompaña (1980), siguieron Saberte (1982), Perímetro de un día (1986), El perfil de los pacíficos (1992) y Los poemas de Turín (1992), títulos que conforman una de las aventuras líricas más sugestivas y verbalmente osadas de la joven poesía escrita en castellano. Con ironía y desgarro, sus poemarios logran plasmar el desasosiego del hombre acutal, urbano, inmerso en una realidad frustrante contra la que el poeta se rebela a través de la palabra. Desde el sarcasmo, la tristeza, la ternura y la desolación, la inconformista mirada del autor se centra en aquellos aspectos del existir cotidiano que, a fuerza de ineludibles, conforman un espacio hecho a la terrible medida de las miserias y las grandezas del ser humano contemporáneo. Crónicas de usura, su última entrega, obtuvo el Premio Ciudad de Irún 1996.
-En Poetica Seminarii (abril 2003)
1 comentario:
Bueno, yo sí lo lo conocía. He leído algunos libros de él y me parece un gran poeta.
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