8 oct. 2012

La edad del perro


Fotograma de La edad de oro (Buñuel, 1930)

Está la tierra seca.
Clavado como estaca
justo en el centro
            del ardiente páramo
haces el gesto de subir la mano
para que no te deslumbre el sol

aunque ya no hay sol
ni luna
            y a lo lejos
no se ve nada,
solo la línea del horizonte
que te rebana la mirada
como en la escena de Buñuel

giras la cabeza,
ella te mira     
            ya no fijamente
sino con los ojos vueltos
hacia sí misma
(ese lugar que tanto te asusta)

Ni siquiera puede llorar.
Tiene tanta sed que desearías
arrancarte el corazón para estrujarlo
arrancarte el corazón para darle de comer

arrancarte el corazón
aunque la pudieras envenenar

ya no sabes ni cómo caminar
con su tristeza a cuestas

Juan Cruz López

4 comentarios:

Anónimo dijo...

me encanta la parte del corazon, se ve perfectamente como si fuera un esponja que calma sed. unabrazo.Ángel

Juan Cruz López dijo...

Muchas gracias, Ángel.
Otro.

Anónimo dijo...

Y de pronto... yo tampoco he podido caminar.

Me ha encantado el poema. Un beso.

Marga.

Juan Cruz López dijo...

Gracias, Marga.
Un beso.