3 nov 2010

Golpes. Ficciones de la crueldad social

En este ámbito lo que distingue al realismo sucio de otras versiones aledañas del género es lo que se ha denominado la psicologización de los problemas sociales, esto es, la relativización de los asuntos económicos, jerárquicos y de clase en favor de la descripción de síntomas, incapacidades emocionales y rupturas sentimentales que funcionan como ténues metáforas de un problema más extenso. Las implicaciones de esta paideia literaria y civil, tan bienintencionada como pueda ser, son evidentes: no hay problema estructural, sino problema personal; tu problema real no es que trabajes diez horas al día por cuatro putos duros, sino que te falta inteligencia emocional para negociar tus sentimientos con el Otro. Más allá de sus méritos estéticos, que no me interesa discutir, la recepción del dirty realism lo confifuró como un exitoso y rentable simulacro de realidad dirigido a una clase media fantasmal que ya sólo puede aceptar una versión estetizada de las tensiones y desigualdades contemporáneas, y que necesita de una literatura que, aun aparentando ser el testimonio jevi de la calle puta, sirva de corolario a las políticas conservadoras.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Oye Juan este tiene una pinta brutal no? (el palas desde Murcia)

nueva gomorra dijo...

Yo lo tengo en casa. Te lo presto en cuanto nos veamos.

Un besote.