
Aunque no lo merezco,
silbáis y os erguís
ofreciendo el veneno que os hace fuertes.
silbáis y os erguís
ofreciendo el veneno que os hace fuertes.
Podéis matar con una picadura
pero alargáis el baile sensual
como látigo sadomasoquista
que restalla contra espaldas maltratadas.
como látigo sadomasoquista
que restalla contra espaldas maltratadas.
Os enroscáis entorno a mí y vuestra piel,
que nunca ha sido mía,
os la regaláis la una a la otra
mientras para mí sólo quedan los dientes.
No voy a salir de este círculo de fuego,
prefiero esperar hasta que terminéis de
romper con mi sentido
y morir dándoos gracias.
Apagad el fuego, no es necesario.
Terminad de amaros. Os espero anhelando
lo que casi nadie quiere.
La rapidez para otros, para mí vuestro disfrute.
Amaos frente a mí, así os quiero.
Sergio Ramiro Ramírez
1 comentario:
Bonita despedida, Serginho.
Publicar un comentario