2 ene. 2010

Diario. Una novela, de Chuck Palahniuk


Si estás leyendo esto, bienvenido de vuelta a la realidad. Aquí es donde te ha traído todo el potencial glorioso e ilimitado de tu juventud. Todas las promesas sin cumplir. Esto es lo que has hecho con tu vida.

Te llamas Peter Wilmot.

Lo único que te hace falta entender es que has resultado ser un saco de mierda patético.

...

Hablaste de Nietzsche y de su sífilis terciaria. De Mozart y su uremia. De Paul Klee y el escleroderma que le encogió las articulaciones y los músculos hasta matarlo. De Frida kahlo y la espina bífida que le llenaba las piernas de llagas sangrantes. De lord Byron y su pie deforme. De las hermanas Brontë y su tuberculosis. De Mark Rothko y su suicidio. De Flannery O´Connor y su lupus. La inspiración necesita enfermedad, heridas y locura.

-De acuerdo con Thomas Mann –dijo Peter-, los grandes artistas son grandes inválidos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Vámonos de recital, cuates!!! Actualización antes del fuego. Del fuego y del amor.