4 ago. 2016

Qué hacemos con la literatura (4 de 5)

Compañeros de Takiji Kobayashi velan su cuerpo tras ser torturado y asesinado por la policía (1933)
Sin embargo, hoy más que nunca, tenemos un problema. Resulta ciertamente complicado producir un discurso disidente en un momento histórico en el cual el capitalismo muestra su rostro más totalizador y parece haber conquistado todos los espacios para el ejercicio de la libertad. Debido a que nos encontramos en una coyuntura en que la correlación de fuerzas se presenta en su forma más asimétrica y todos estamos penetrados por la ideología capitalista -y que la metáfora se interprete como se quiera-, hay que realizar un sobresfuerzo para ser conscientes y producir un discurso contrahegemónico.

La literatura, como se ha dicho, tiene un gran poder de legitimación social y, a causa de ello, desempeñó un papel fundamental en el ascenso al poder de la burguesía. Por esta razón no sólo no hay que desmerecer su potencial, sino que además, desde la izquierda, tendremos que reivindicar la presencia en el debate social de una literatura que pretenda desenmascarar el radical funcionamiento del capitalismo y mostrar los mecanismo ideológicos que nos conducen a aceptar nuestra explotación. 

- Qué hacemos con la literatura, de David Becerra, Raquel Arias, Julio Rodríguez y Marta Sanz (Akal. Madrid: 2013).

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