11 nov 2010

Carlos Edmundo de Ory

Ha muerto un 11/11 y a él seguro que NO le haría gracia. Ya no. Lo conocimos hace bastantes años. A través de sus libros, digo, cuando poca gente lo tenía en cuenta. ¿Quién era Carlos Edmundo de Ory? Nosotros no lo sabemos. Un gran poeta, de nombre extraño, un tipo arriesgado. Vivía en Francia, en una casa donde lo imaginábamos feliz, rodeado de gatos. Aunque tal vez no... Quizá sus últimos años fueron distintos, tristes. Al fin y al cabo, los años locos de la vanguardia habían quedado atrás. De todas formas, sus cambios nos gustaron. Tenemos sus libros subrayados. Ya no nos acordábamos de él. Su muerte será como un reguero de pólvora. Esperemos que los fastos no se lo merienden. Volveremos a sus libros.

4 comentarios:

Roque dijo...

Bajo mi punto de vista, un poeta imprescindible.

julia dijo...

cómo que ya no nos acordábamos de él? yo tenía un poema suyo en el espejo de mi baño en sevilla...

En un café

He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste más triste que un tintero
Triste no soy o si lo soy no sé
la maldita razón porque no quiero

He vuelto ahora sin saber por qué
a estar triste en las calles de mi raza
He vuelto a estar más triste que un quinqué
más triste que una taza

Estoy sentado ahora en un café
y mi alma late late
de sed de no sé qué
tal vez de chocolate

No quiero esta tristeza medular
que nos da un golpe traidor en una tarde
Pide cerveza y basta de pensar
El cerebro está oscuro cuando arde.

como dice el señor dalton, arriba, es un poeta imprescindible, al menos en mi...

besos con gomorra...

Anónimo dijo...

microlitos Ory:

"Descarta a Descartes"

julia dijo...

ese delarogne!!!!