La casa de Sergio es pequeña y no tiene luz, pero siempre tiene un café, una cerveza y una cama amplia y limpia para, por ejemplo, descansar si te rompes un pie. Yo me he roto un pie (aunque no es para tanto), pero es peor tener rotas las manos y no poder escribir. Escribir y leer, fronteras que delimitan un terriorio en tregua. La casa de Serginho es como la literatura o una novela que te acoge... Beirut es Sergio y también Mari Carmen, perdida en sus bodegas californianas, rodeada de chicanos locos. Hay que ir a Beirut. Quiero conocer al Ejército Druso de Liberación Nacional.
5 sept 2010
La casa de Sergio
La casa de Sergio es pequeña y no tiene luz, pero siempre tiene un café, una cerveza y una cama amplia y limpia para, por ejemplo, descansar si te rompes un pie. Yo me he roto un pie (aunque no es para tanto), pero es peor tener rotas las manos y no poder escribir. Escribir y leer, fronteras que delimitan un terriorio en tregua. La casa de Serginho es como la literatura o una novela que te acoge... Beirut es Sergio y también Mari Carmen, perdida en sus bodegas californianas, rodeada de chicanos locos. Hay que ir a Beirut. Quiero conocer al Ejército Druso de Liberación Nacional.
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2 comentarios:
Beirut hace unos años se parece a la ímagen que tenéis en la cabecera del blog.
Enhorabuena por la página.
Muchas gracias, Elvira.
Un saludo
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