29 abr 2010

Libro de requiems, de Mauricio Wiesenthal


Estoy seguro de que la lectura en sí misma es placentera para cualquiera de vosotros, independientemente de lo que leáis; pero a menudo la expectativa del premio es más gratificante que el propio premio. Entrar ceremoniosamente en el salón con un libro pegado al pecho en dirección a nuestro sillón, y pasarle pausadamente la mano por el lomo, por la portada, antes de abrirlo. Al final las cosas que más me gustan son las que exigen un ritual.

Y quizá el ritual de elegir un libro sea de los que más me gustan. Llegar a la estantería y abrir, manosear, cerrar, colocar cuatro o cinco libros antes de tomar una decisión forma parte, para mí, de mi conducta lectora. Finalmente me decido por uno y comienzo ansioso a leerlo con la esperanza de haber acertado. Es como abrir una botella de vino y degustar la primera copa.

Decidir qué botella de vino abrir entraña pocos riesgos, ya que al final me las voy a beber todas. En cambio, tengo libros que nunca leeré porque voy a morir antes. En estas circunstancias elegí, con gran acierto, Libro de Requiems, de Mauricio Wiesenthal. Tengo el libro lleno de posits con notas.

A. Matías Gámez Martínez

3 comentarios:

nueva gomorra dijo...

Matías, gracias por acompañarnos de nuevo. Más de uno compartimos tu gusto por la ritualidad. Algunos de nosotros hasta la estudian...

Un abrazo.

Matías dijo...

Gracias a vosotros por el espacio. ¿Cómo es ese estudio de la ritualidad?

Juan Cruz López dijo...

Bueno Matías, la ritualidad es un tema clásico en Antropología Social. Un abrazo.