Nunca pierdas la mirada.
Pase
lo
que pase,
no dejes
que nadie te robe
la manera de mirar,
tu manera de mirar.
Porque te vuelve único,
insustituible,
un hombre
solo
entre millones
de hombres solos.
Ahí estás tú,
en la manera de posar
la vista sobre las cosas.
Ahí estás,
en el medio de todo.
En el medio
de las millones de posibilidades
que te trajeron hasta aquí.
Tú,
solo,
en el centro del paraíso:
entre todas las miserias,
la vida,
enorme,
inmarcesible.
3 comentarios:
gracias por dejarnos leer tus poemas de vez en cuando, angel
Muchas gracias, compañero.
Un abrazo
precioso, aunque he cambiado el significado de la palabra inmarcesible desde la última vez que estuve en la playa...
inmarcesible: que no se mete en el mar...
como os echo de menos gomocarnales
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