28 abr 2010

Insurgentes


Arrogantes y orgullosas
como los seres que las crearon...

Mundo, Javier Bueno Cárdenas

Sigue por la avenida,
por la monstruosa avenida.
Insurgentes.
Mientras que pasees verás
las teselas que crearon este compendio
de miseria y malestar,
híbrido como una quimera etrusca
e insaciable, como ese juguete que te compré.
¡Para! Mira a tu derecha,
aquí tienes la balacera que te prometí,
suena igual que esos fuegos artificiales de Medellín,
igual que el final de la fiesta en Cardonal.
¡Ha llegado otra carga!

Pero sigamos nuestro viaje,
todavía queda mucho por andar...
No te preocupes,
si nos metemos en el vientre de la serpiente
nos ayudará a aliviar el camino, total,
solo cuesta un peso y medio.
Tenemos que andar hasta encontrar
el más florido de los paraísos.
¿Cuál es?
El Infierno.
Vulcano nos espera para comer humo y azufre.
¿Dónde está el final?
Cariño, en Insurgentes no hay final.

Curro Jiménez Melero -NG-

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me encanta ese final, gordo, el que no está en ninguna parte

Anónimo dijo...

¿Insurgentes es la supercalle de México?

Juan Cruz López dijo...

Sí, señor Anonimo (2), la supercalle de 40 km de largo. Y el final es lo que más me gusta del poema también.