6 jul. 2009

Territorios de escritura

El pasado miércoles, 1 de julio, fuimos invitados a participar en un recital poético que cerraba una de las sesiones del taller doctoral Mundos de Género: Territorios de Escritura‏. Aquí os dejamos con dos poemas que se leyeron en el mismo.

Recital, de Paz Gómez

Pongamos que somos tres frente a un abismo,
de un lado triángulo asintótico
esbozo del plan hacia el que tiende,
del otro una esfera perfectiva,
potencialmente contrapuesta.

Pongamos que hay tres visiones de escritura
en la misma trinchera,
literatura como único modo.

Pongamos que ese acto puede llegar a ser en sí
insoportablemente indigno,
al menos así piensa uno de los vértices
-sus pechos sangran contradictoriamente-,
pongamos que también tiene la potencialidad de ser
una manera más de hacer literatura,
lo único que hacemos,
o por qué no
una manera más de practicar el sexo.

No me creerán si digo que aquí la seriedad
es geometría táctica, creencia inapelable.

Pongamos que un ojo vivo es la tercera punta del triángulo,
no piensen que hablo de El amor de la Duras,
hablo del ojo avieso del poeta cuya presencia reconcilia
por momentos
la posibilidad de la figura.

Hay tres que son seis o son siete o simplemente son,
un centro que se vive desde distintas periferias,
una libertad que ha costado la vida a más de uno,
unos márgenes que a veces,
cuando es tarde y aprieta,
salen a un bar cualquiera de una ciudad
más o menos hostil,
más o menos plausible,
pero siempre severa,para intentar reconciliarse con el mundo.

Final, de Juan Cruz López

Es muy pronto todavía
pero escribes,
aquí
y ahora que lo intuyes,
que todo se explica desde el final.

Vive con dignidad,
ama a tus amigos
y gánate el respeto
sin renegar de tus principios
ni pasar por la vida
como si fueras un fantasma.

Vive con dignidad, te digo,
pero por encima de todas las cosas recuerda
que lo más importante es morir
con los deberes hechos:
que nadie te escuche suplicar perdón
por nada de lo que hiciste
o pudiste haber hecho
y que pases,
sobre todo que pases,
por la última puerta
con la certeza
de que mueres
con la misma elegancia
con la que procuraste vivir.

Fotografía: C. B. de la Rogne

6 comentarios:

Anónimo dijo...

qué bueno tener por aquí a este par de misiles de corto alcance rellenos de ritmo, que taquicardia tan fresca y ligera la de estos versos; muy pronto podreis verlos recitar desde el cortijo, no dejeis de venir

C. Ben Goraled (NG)

nueva sodoma dijo...

Pero se puede saber qué demonios es eso de C. Ben Goraled (sus pseudónimos apestan a no sé qué...).

Anónimo dijo...

Ciudadanos de Nueva Sodoma:

Vosotros,vuestros hijos, los hijos de vuestros hijos, jámas verán la luz del nuevo día cuando las espadas gomorritas seccionen el cordón umbilical que, milagrosamente, sigue aferrandoos a este mundo.

Pordioseros, Ben Goraled es el nombre que escuchereis un segundo antes de que vuestra ciudad salte en mil pedazos, y justo en ese instante entendereis que vuestra sonrojante historia ya había sido escrita por nuestros escribas y poetas.

Indigentes, Ben Goraled, hijo Isbaal el jacmonita, jefe de los tres, que blandió su lanza contra ochocientos sodomitas y los mató de una vez, Ben Goraled, emulando al viejo Eleazar hijo de Dodó, cercenará vuestros ejércitos y los de vuestros aliados como un segador atribulado, hasta que su mano se canse y quede pegada a su espada (Samuel, 23, 12)

Círculos Troskistas Revolucionarios de New Gomorre dijo...

Dadles duro a los putos sodomos!

curro dijo...

Genial Juan, me encanta

Anónimo dijo...

Regaladle una cámara a La Rogne, por favor.

S:A.B.