14 jul. 2009

La mujer sin memoria y otros relatos, de Silvia Sánchez Rog

Se acerca. Besa aquello que le produce tanto placer.
No sabe si es la primera vez que están juntos. No quiere hacerle preguntas porque no le apetece sentirse una inválida. A él se le nota perfectamente que sí tiene memoria, se le ve muy seguro de sí, de sus actos, como sabiendo dónde está y con quién en todo momento, como quien tiene un pasado ya hecho y un futuro por lo menos medio planeado. Ella ni siquiera cuenta con el dato de si le ha conocido esa misma noche o llevan juntos, por ejemplo, diez años.
De repente le mira con esa mirada poderosa que siempre tiene la mujer sin memoria.
Ella mira así, tan intenso, casi con urgencia, porque necesita aferrarse a algo con los ojos, a cualquier cosa, para no sentir ese desapego a todo que tan a menudo la ahoga.
De nuevo baja la cabeza, la deja reposar sobre el pecho del hombre.
Durante un momento, descansa.
No hace falta decir que ella solo llega a descansar a ratos, instantes sueltos. Lo otro, la desazón, es una constante.
A menudo controla sus impulsos (conoce su defecto y le gusta disimularlo). Con frecuencia esto la lleva al agotamiento. el agotamiento le produce sueño y cuando despierta ya no recuerda nada.

3 comentarios:

nueva gomorra dijo...

La textura pertenece al magnífico cuento La mujer sin memoria que se incluye en el libro de Sánchez Rog. Junto a este, un buen puñado de bueno relatos estructurados en torno a temáticas cercanas a la cotidianidad. Fue V Premio de Narrativa de Caja Madrid.

Bram dijo...

Me acuerdo que me hablaste de este libro, un día a 40 grados o algo así, lo tenías en la mesa del salón (si ese despropósito de libros, apuntes, cosas y aparatos eléctricos puede llamarse mesa) junto a uno de Bolaño.

Este por lo menos me gustaría leerlo, si no recuerdo mal lo tienen en la biblioteca del parque.

Ese! A ver si te pasas ya a las nouvelles francesas decimonónicas y dejas de regalarme libros de la Gopegui, ¡hombre!
¡Arriba la literatura criminal!, ¡Arriba Les diaboliques¡

Bram condenado al infierno de la maldad social después de haber leído todo el día a Sartre hablando de Baudelaire (pero esto mejor lo dejamos para una entrada esta vez sí de locos) -NG-

nueva gomorra dijo...

Precisamente ayer colgué la textura en cuestión porque tenía que devolver el libro a la biblio. Ya estará colocado, supongo!

N - SAN - muj

Un besote