23 may. 2009

Gasolina, de Quim Monzó


No te voy a decir que no leas Gasolina, de Quim Monzó, aunque no me haya gustado del todo y aunque, sobre todo, lo vea muy por debajo de sus libros de relatos. Pero hay que valorar que sus libros de relatos son increíbles, de la mejor cuentística habida y por haber, mientras que sus novelas, pretenciosas, en el buen sentido de la palabra, claro, al final dejan como un poso de insatisfacción que yo, por lo menos yo, no me puedo sacar de encima.

Eso me ha pasado con Gasolina, una novela sobre el mundo del arte contemporáneo y toda su pedantería de pastel, su millonario circo de poses e hipocresías. Una novela con descripciones fabulosas, eso sí, y una argumentalidad potente que acaba brillando al final, donde una estructura emergente acaba por darle el peso a la novela que no tiene al principio.

Un autor, de todas formas, al que hay que leer, porque su abanico de recursos es magistral, porque, sencillamente, es el mejor autor en lengua catalana de nuestros días y porque sus libros de relatos son imprescindibles, como decía al principio. Es por ese respeto al autor, y, porque no decirlo, por la absurda manía de acabar todo libro que abro, por lo que terminé de leer Gasolina, que es uno de tantos libros que crece de manera increíble conforme de vas acercando a su final.

2 comentarios:

Bram que nunca entendió un carajo de literatura dijo...

Te recordarán por tu rastro de libros leídos hasta la última página, hasta el último endiablado punto... rezaba hace años una pintada en el baño de mujeres de la UJA.

Tengo entre mis manos "Ochenta y seis cuentos" (sustitúyanse las comillas por cursiva), el libro de Quim Monzó que me regalaste en abril y que aún no he tenido tiempo de saborear como es debido. Eso sí, el relato: "En un tiempo lejano" sobre la formación de los Paaï sos ca atlanns es para morirse de risa y la "Historia de un amor" que abre el 86 tiene un no sé que de peguntoso que te acompaña un par de días y concuerdo contigo en la riqueza de recursos narrativos... A mí también me gustan los relatos del Monzó. Gracias por presentármelo, le seguiremos la pista a este gran narrador de la tensión y el desparpajo.

Bram que nunca entendió un carajo de literatura -NG-

Anónimo dijo...

..e do pequeno Portugal, espreitando para a imensa Espanha, levanta-se a mão entre relutância e curiosidade..pergunto,onde encontro e compro esta Gasolina não poluente?

Manuel