3 abr. 2009

Luc Besnard, poeta de la eterna construcción



Extracto de los muchos correos electrónicos que intercambiaron Luc Besnard y Alejandra García, madre de la investigación de la Generación Ausente de poetas nipones. En este fragmento, Luc expone brevemente su concepción poética (traducción al español a cargo del Grupo de investigación de la Generación Ausente):


Estimada Alejandra:

Piranesi lo clavó. Escaleras interminables, múltiples interpretaciones de espacios públicos, una arquitectura confusa y algo absurda, inconclusa, una encrucijada en la que nada cambia nada. Retrospectivamente, poco importa que siguieras hacia delante cuando lo que hubieras debido hacer era dar un paso atrás, un peldaño menos en la escalera tal vez te hubiera llevado al mismo lugar, un salto a otra escalera, esta vez invertida, te-hubiera-llevado-o-no a descubrir, aunque esto no sea posible, los arcanos de la estructura. La gente piensa que este tipo de decisiones alteran por completo el rumbo de sus vidas, que si en lugar subir la escalera de frente, la suben o hubieran subido de espaldas aquel día en la Sorbona sus vidas serían ahora otra. Cábalas y conjeturas mienten. Ellos vuelven a equivocarse. Todas las escaleras son la misma escalera. Todas las posibilidades se contienen entre sí. Todas las vidas son un único hombre, una única llave maestra a la que le falta un diente. Llevado a otro plano, podríamos preguntarnos qué hubiera pasado si Cervantes no hubiera alumbrado El Quijote, ¿acaso es verosímil afirmar que la novela moderna ahora no existiría? Aún así, no faltan en la actualidad locos teoriópatas que así lo afirman.

Estarás pensando, querida Alejandra, que ya me ha entrado la vena relativa. Quiero que sepas que no hay relativismo alguno en mis propósitos y que las contradicciones-todas-las-contradicciones que me habitan, que tú, alguna vez y con buen criterio, has dado en llamar, «endémicas», no lo son tal.
Quedamos para un café y te explico con calma.
Esta noche tuve un sueño revelador. Mi madre me destetaba apenas nacido (sí, una vez más, sueño baudelairiano). Un amanuense me envolvía en un legajo y me tiraba a un pozo. Al final del pozo yo era adulto (te gustará saber que era un tipo joven y apuesto de afilados rasgos turcos; los sueños siempre enmendándole la plana a la no siempre halagüeña realidad). En el fondo del pozo encontraba un manuscrito en una lengua remota y desaparecida (sí querida, el topos literario se repite). Al despertar tuve la certeza de que estaba escrito en foculula, una protolengua que en realidad nunca existió. Se trataba del libro perdido.
Aturdimiento abrumador.
Espero tu respuesta con impaciente.

Te beso Alejandra,
Luc


La presentación en sociedad de Luc Besnard, Alejandra García, Watanabe Sánchez y el resto de poetas e investigadores que integran la antigeneración de poetas nipones tendrá lugar próximamente en la Universidad de Jaén, durante el mes de mayo. Los investigadores han elegido a Nueva Gomorra como plataforma de publicación digital de parte de sus investigaciones. Es para nosotros un honor. Les informaremos desde aquí en cuanto se conozcan con exactitud las fechas de la conferencia dedicada a la Generación Ausente que tendrá lugar en el marco de las jornadas transliterarias de LiteraDura.


Sigan vigilantes, la tormenta no ha hecho más que comenzar.

2 comentarios:

Bram Lynch Stoker dijo...

Volvemos a tener visita, chicos. Los neosodomos pegan fuerte. Les he plantado cara y he convocado un duelo en toda regla para el domingo de resurrección. Les necesito.
Para más información visiten el blog de Nueva Sodoma (pueden acceder desde nuestra sección de Lazos).
No me fallen.

Por cierto, un tipo ambicioso el tal Luc Besnard. Estoy deseando conocer su historia de Luc, la de Watanabe, Tiépolo, Alejandra y todos los integrantes de esta misteriosa antigeneración.

Un saludo

Bram Lynch Soker, Servicio de Relaciones Exteriores de -NG-

lotarino dijo...

alejandra es una arqueóloga que no sabemos cómo ha podido bucear en esa marea de mosqueteros de la literatura subterránea. acaso este mail sea un ejemplo perfecto de lo que se puede llamar literadura endémica... hablaremos de ello en las jornadas universitarias organizadas por la protofabrica 451